* Foto de Marcin Sajur.
«Todos los fuegos, el fuego. Todos los mares, el mar» Pablo Neruda
Me abro a todas las bendiciones
de la luminiscencia,
inteligencia viva.
Recibo la gracia con el corazón sereno,
la mente clara, cristalina como lago apacible.
El agradecimiento es el nuevo pan de cada día,
la confianza, la raíz del nuevo árbol,
el retoño que he parido.
Una afinación creciente responde, me arropa
y evoca el frescor en el sendero del Amado,
Se oye un tambor rítmico, constante,
es mi universo interno.
Un aroma de flores.
El viento y el agua son mis nuevos aliados.
Despierta del sueño.
Estás aquí,
ahora.



